jueves, 8 de marzo de 2007


Belkys Moreno. Cada sesion de clases del Dr. Perdomo es para mi una invitaciòn a buscar alguna informaciòn que me permitirà no solo llenar algunos vacios conceptuales, sino a enriquecerme como persona con lo que leo y luego experimento. Buscando material sobre Sabidurìa Divina encontrè esto que deseo compartir con ustedes.


El valor de la sabiduría de Dios. Santiago 3:17, 18A. De dónde procede hace mucho tiempo, Job preguntó:"¿Dónde se hallará la sabiduría?" (Job 28:12). En el versículo 23 del mismo capítulo responde él mismo, diciendo que "Dios entiende el camino de ella, y conoce su lugar." La verdadera sabiduría desciende de lo alto, en contraste con la sabiduría terrenal que tiene un origen demoníaco.

¿Cómo es la sabiduría que viene de arriba? Las palabras que usa Santiago en estos dos versículos nos dan una bella descripción de la sabiduría que da Dios. En primer lugar se dice que es pura; es decir, que no está contaminada con la iniquidad. No es parcialmente buena y parcialmente mala. No tiene motivos ocultos. Es tan pura que puede someterse al escrutinio divino.En segundo lugar, ésta sabiduría divina es pacifica. Algunos piensan que las características que se mencionan aquí se derivan de la pureza inherente de ésta sabiduría dada por Dios.

La verdadera sabiduría produce buenas relaciones entre los humanos y también con Dios. La sabiduría de arriba es amable. El adjetivo griego que se traduce aquí como "amable" es epieikes. Se define como "considerada", "tolerante" "generosa", "que no impone le letra de la ley". Esta sabiduría amable no se aferra a sus derechos sino que ve siempre con ojos de misericordia y comprensión. Siempre esta dispuesta a perdonar aun cuando le sobran razones. La sabiduría celestial produce una rica cosecha de buenas relaciones. Su efecto se ve en el carácter y la conducta del cristiano.

En un ambiente de celos amargura, contienda y egoísmo no puede crecer nada bueno. La semilla de la justicia nunca puede echar raíces en el suelo estéril y desolado de la sabiduría terrenal.Los que ejercen la sabiduría que viene de arriba constituyen una atmósfera en la que puede florecer la justicia verdadera. Las palabra sabiduría que desciende de lo alto no es caprichosa. Refleja la misericordia de Dios y resulta en ayuda práctica No es incierta porque viene de un Dios inmutable. No es hipócrita sino sincera.La sabiduría que desciende de lo alto no es caprichosa. Refleja la misericordia de Dios y resulta en ayuda práctica No es incierta porque viene de un Dios inmutable. No es hipócrita sino sincera.
En un ambiente de celos amargura, contienda y egoísmo no puede crecer nada bueno. La semilla de la justicia nunca puede echar raíces en el suelo estéril y desolado de la sabiduría terrenal. Los que ejercen la sabiduría que viene de arriba constituyen una atmósfera en la que puede florecer la justicia verdadera.
Las palabras con que Santiago inicia ésta carta nos vienen bien aquí: "Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche" (1:5).
Belkys, para disfrutar

Cuando conozcas a alguien, recuerda que se trata de un encuentro sagrado. Cuando ves a esa persona, te ves a ti. Cuando la tratas, tratas contigo. No lo olvides nunca: en ella, te ganas o te pierdes a ti.

En la Ley Suprema del Universo, el AMOR contenido en la cooperación y el servicio a nuestro próximo, prójimo, todo carbón está destinado a ser diamante un día; por tanto, estamos destinados a ascender desde un nivel bárbaro de conciencia, hacia un nivel iluminado de ella; estado vivo de lo que significa la justicia divina.



La justicia divina, encuentra en la práctica del BIEN por mal, el prodigio sabio: discierne la ignorancia espiritual de quien encubre su solo estado de ira, vanidad o vendetta, con el empaque de justicia.


Saber que la expresión más elevada de la justicia, es el AMOR, nos permite comulgar con que "Justo no es aquel que nunca comete una injusticia, sino que pudiendo cometerla no lo hace".


La justicia divina practica la compasión espiritual - nivel superior a la lastima o pena emocional -; cuya esencia y convicción es Ser cambio emergente de vivir las grandes verdades, ya no de tan solo leerlas o escribirlas. Si alguien, desde su inconsciencia nos ajusticia, el Ser nos inspira elegir convivir de tal modo que nadie crea las "maldades" dichas; y a quien las cree, lo bendice por su elección, puesto que el Ser "lucha para cambiar el actual estado de las cosas, no para castigar a nadie", Gandhi.


La bondad, talento superior a la inteligencia, es justicia que discierne lo legado por Confucio: "Yo no soy mejor que los demás hombres presidiendo juicios y administrando justicia; sin embargo. ¿ No será más eficaz lograr que fueran innecesarios los juicios?. ¿No resultaría más provechoso dirigir nuestros esfuerzos a la eliminación de las inclinaciones perversas de los hombres?. De este modo quedarían ahogadas en su raíz las malas acciones de quienes se desvían del buen camino. Esto es lo que yo entiendo por conocimiento de las causas o de la raíz". O como Madre Teresa de Calcuta decía, vayamos a las causas, hay demasiados atendiendo los efectos.


El sistema judicial divino, con su legislación universal de principios y valores espirituales, libres del bloqueo "en contra o a favor", procrea sin bando alguno, unidad y ascensión cuando responde "al bien con bondad y al mal con justicia", escenario en el que cada individuo iluminado e interdependiente, usa su sabiduría interior venida del amor - no de leer, instruirse ni informarse-, para no reeditar desde su pensamiento, sentimiento y acción, lo que califica de injusto.


La justicia divina trasciende la dimensión del ego humano buscador de mártires y martirios, víctimas y victimarios, nivel de conciencia que etiqueta de bueno o malo todo lo que encuentra. Ignorancia que fractura la Unidad luminosa y plena de experiencia y vivencias en pro de un mayor crecimiento. Inconciencia que fabrica bandos de vencedores y vencidos, mediante una historia escrita por quienes, gobernados y envilecidos por los excesos inherentes a su "victoria", hallan gozo en dañar, someter, conquistar, colonizar, herir y mutilar a quien definen como el otro, por ende su historia.


La justicia divina ama a los enemigos que pretenden dañar, cuando aplica su máxima de "hacer el bien a aquellos que te persiguen y te odian..."; raíz de los hijos de la Misericordia multiuniversal que nos habita, tatuaje sapiente de que no es el ojo el que ve, sino quien está detrás de él; magia que discierne que el universo es aquello que se lleva despierto en nuestro interior, no lo que está fuera de ahí. "Conozco los rostros porque miro a través de la tela que mis propios ojos tejen. Y busco la realidad que hay debajo de la inmensidad del océano mayor".


La justicia divina ejercida por el Maestro del Amor, nos dice: "Quien esté libre de culpa, que lance la primera piedra... No mires la paja en el ojo ajeno, mira la viga en el propio...". Ello TRASCIENDE la dualidad de una ética de la norma que separa, hacia la ética, responsabilidad y amor que reúne, Yo interior de cada Ser, manifestado en la dignidad, reevolución, justicia y honor mayor: librar en el interior de cada criatura, todas las batallas en pro de su indivisible resurrección, verdad que deja de ver en nuestro hermano, la causa de las injusticias. Saber la verdad tiene el costo de la responsabilidad, como decía Shakespeare, de saber que "nada es bueno ni malo, sino que es el pensamiento el que lo vuelve tal".


Nuestra consciencia Crística universal, masa crística o mesías crístico, discierne que quien aún elige reglamentar, reprimir, castigar, prohibir, sus propias represiones y sombras manifiesta.
En la Era de la Iluminación, aquella que sin metodologías encercadas, vive el mandamiento supremo de AMAR aquí y ahora, enzima nata de la Justicia Divina traducida en nuestra cotidianidad sagrada, la que consciente de la oscuridad, accede a la Edad de Oro Espiritual, dimensión de Unidad ascendente por enmendar una justicia humana que aprisiona, con una justicia divina que LIBERA:

Belkys Moreno V.Para compartir.


Una manera simple de comprobar como el FENG SHUI puede ayudarlo en su vidaSeguramente hay algún lugar de su casa que se encuentra un poco desordenado o descuidado. Puede ser una habitación, un ropero, un botiquín, un escritorio o una baulera. El principio del Tao nos dice que este desorden externo es el reflejo de alguna desarmonía "interna". Por lo tanto, si usted ordena el lugar y se deshace de las cosas que ya no te sirven. Como norma, hay que desprenderse de todo aquello que no se haya usado durante más de un año. Si hay algún objeto del cual resulte difícil desprenderse, guárdelo deliberadamente. Toma nota de tu estado emocional antes y después de hacer orden. Comprobarás que en los días siguientes o incluso el mismo día, te sentirás de mejor ánimo, tus asuntos personales irán mejor y hasta es posible que recibas alguna sorpresa agradable.


Sabia usted que un simple movimiento de muebles, una planta que se coloca donde no debe, o un espejo mal situado pueden entorpecer su negocio, causarle estres y hasta causarle problemas de salud y perdidas economicas?Los Colores:


El color influye sobre nuestro estado emocional y puede ayudar o dificultar tus tareas, según cómo lo elijas. o Los colores durazno y terracota son muy recomendables para los trabajos que se basan en la comunicación. Si nuestra tarea depende fundamentalmente de comunicarnos, escuchar, conciliar y negociar, los colores relacionados con el naranja (salmón, durazno etc.) son los más aconsejables. o Los tonos de verde ayudan a generar ideas nuevas y audaces. Son ideales para quienes trabajan generando ideas, conquistando mercados nuevos o que están cambiando de rubro en su actividad. o El azul ayuda a la introspección y a contactar con las propias emociones. Es apropiado para quienes trabajan solos, individualmente (por ejemplo, un escritor). o El amarillo claro aumenta nuestra energía para cuando nos resulta difícil permanecer mucho tiempo trabajando. Ayuda cuando nuestra tarea es monótona y repetitiva la mayor parte del tiempo (ejemplo: llenar planillas o mecanografiar textos). o El blanco ayuda a la objetividad y al trabajo intelectual. Genera una atmósfera de orden, limpieza y control del espacio. Es ideal para tareas que requieren concentración y actividad mental (ejemplo: dibujantes, diseñadores, científicos). o Si tu punto débil es la confianza y te dominan los temores con respecto al futuro, los colores naturales y terrosos te ayudarán, ya que transmiten una sensación de contención y estabilidad.
21 de febrero de 2007 11:18
El portero del botiquín


No había en el pueblo peor oficio que el de portero del botiquín. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. Un día se hizo cargo del botiquín un joven con inquietudes, creativo y emprendedor.
El joven decidió modernizar el negocio. Hizo cambios y después cito al personal para darle nuevas instrucciones. Al portero, le dijo: "A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va a preparar un informe semanal donde registrará la cantidad de personas que entran día por día y anotará sus comentarios y recomendaciones sobre el servicio". El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero..... "Me encantaría satisfacerlo, señor -balbuceo- pero yo... yo no sé leer ni escribir". "¡Ah! ¡Cuánto lo siento!". "Pero, señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida". No le dejó terminar: "Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Le vamos a dar una indemnización para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte". El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. ¿Qué hacer?
Recordó que en el botiquín, cuando se rompía una silla o una mesa, él, con un martillo y clavos lograba hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que ésta podría ser una ocupación transitoria hasta conseguir un empleo. El problema es que sólo contaba con unos clavos oxidados y una tenaza mellada. Usaría parte del dinero para comprar una caja de herramientas completa. Como en el pueblo no había una ferretería, debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. ¿Qué más da?, pensó, y emprendió la marcha. A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. De inmediato su vecino llamó a la puerta de su casa. Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme. Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como me quedé sin empleo... Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano. Está bien. A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende? No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería esta a dos días de mula. Hagamos un trato -dijo el vecino- Yo le pagaré los dos días de ida y los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece? Realmente, esto le daba trabajo por cuatro días... Aceptó. Volvió a montar su mula. Al regreso, otro vecino le esperaba en la puerta de su casa. Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo? Sí. Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de viaje, más una pequeña ganancia.
Yo no dispongo de tiempo para el viaje. El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue. "No dispongo de cuatro días para compras", recordaba. Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas. En el siguiente viaje arriesgó un poco más del dinero trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes. La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Alquiló un local para almacenar las herramientas y algunas semanas después, con una vidriera, el local se transformó en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, los fabricantes le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente. Con el tiempo, las comunidades cercanas preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha. Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no? Las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos.... Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. Un día decidió donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñaría, además de leer y escribir, las artes y oficios más prácticos de la época. En el acto de inauguración de la escuela, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad, le abrazó y le dijo: Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos que ponga su firma en la primera hoja del libro de honor de la nueva escuela.. El honor sería enorme -dijo el hombre-, pero yo no sé leer ni escribir. Soy analfabeto. ¿Usted?, dijo el Alcalde, que no alcanzaba a creerlo. ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto..., ¿qué hubiera sido de usted si hubiera sabido leer y escribir? Yo se lo puedo contestar -respondió el hombre con calma-. Si yo hubiera sabido leer y escribir... sería portero del botiquín! Las adversidades encierran bendiciones. Las crisis están llenas de oportunidades. Cambiar y adaptarse al cambio siempre será la opción más segura.

miércoles, 7 de marzo de 2007

El participante que todo docente busca encontrar

¿Existe el mal?

Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta: ¿Dios creó todo lo que existe? Un estudiante contestó: Sí. ¿Dios creó todo?: Sí señor, respondió el joven. El profesor contestó: Si Dios creó todo, entonces Dios hizo el mal, pues el mal existe, y si las obras son un reflejo de quien las hace, entonces Dios es malo. El estudiante se quedó callado ante esa respuesta.
El profesor se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito. Otro estudiante levantó la mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta, profesor? Por supuesto, respondió. El joven se puso de pie y dijo: ¿Cree usted que existe el frío? ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe. ¿Acaso usted no ha tenido frío? El muchacho siguió: De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, y el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, pero el frío en realidad no existe.
Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor. Continuó el estudiante: ¿Y existe la oscuridad? El profesor respondió: Por supuesto. El estudiante contestó: Pienso que la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber lo oscuro que está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio. Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describirlo que sucede cuando no hay luz presente. Finalmente, el joven preguntó al profesor: ¿Existe el mal?.
El profesor respondió: Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son manifestaciones del mal. El estudiante respondió: El mal no existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia del bien debido, y es, al igual que los casos anteriores, un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia. Dios no creó el mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. El profesor se quedó callado. El joven se llamaba Albert Einstein.

Aprendiendo los principios éticos

Resumen # 5 .Conociendo los Principios Éticos. 06 de marzo de 2007

La sesión se basó, en el análisis de los principios éticos de la inteligencia y el deber.

En primer lugar se discutió el principio de “Dar la clase con inteligencia”, el cual se fundamenta en hacerse entender”, donde para lograrlo se requiere utilizar distintos medios similar a cuando visitamos al oftalmólogo y le decimos no veo bien, entonces, coloca al paciente diferentes tipos de lentes hasta lograr que con alguno de ellos obtiene la visión ideal. Igualmente ocurre con la inteligencia, hay que proveer al participante de las distintas lupas que existen para que definan el camino y que los conceptos que se desean dar a conocer sean realmente entendidos.

Esta búsqueda del entendimiento nos permite pasearnos por múltiples definiciones como son: definición nominal, esencial, genética, de trabajo, teórica, descriptiva, estipulativas, lexicográficas y aclaratorias.

La inteligencia presenta dos características fundamentales; una la velocidad de respuesta ante un contexto determinado y otra que al mismo tiempo es lo inverso la lentitud, donde se requiere llegar a un nivel de meditación para alcanzar el fin último que es descubrir la inteligencia más grande del mundo.
Cabe resaltar, que la forma de incrementar nuestra inteligencia es aumentando la sensibilidad siendo ésta la facultad que posee un ser vivo para percibir estímulos externos e internos a través de los sentidos.

En la actualidad el ser humano vive tan aislado en su propio mundo que hemos perdido el contacto con el otro, es decir, las relaciones humanas, siendo estas necesarias ya que muchos problemas no los podemos entender ni solucionar debido a que no los sentimos. Entonces, se presenta la necesidad hoy de recuperar y conservar la sensibilidad y hacer lo correcto, es decir, cumplir con el ”deber”.
El segundo y último punto de discusión de la clase verso sobre el principio del deber.

En este sentido el bien, como ley de vida; el mal, como negación del bien, aparecen con claridad en la conciencia de todos los hombres civilizados, entonces, comprendemos el deber, como término correlativo del derecho, es un principio universal y necesario, base primera de toda moral y de toda legislación.


El deber no es un concepto abstracto, irrealizable, un tipo de perfección inasequible, al que sólo puede acercarse el hombre á fuerza de ascetismo y de sufrimiento. Es, por el contrario, la dirección normal de la vida hacia el cumplimiento del destino racional de nuestra especie. Según su edad, su estado, su posición, su modo de vivir, arte, oficio ó profesión, tiene el hombre funciones definidas en un organismo definido: obligaciones que su conciencia determina y sanciona. Está en relación con otros seres, y debe proceder respecto de ellos, como quiere y tiene derecho á esperar que procedan, á su vez, respecto de él.
El ‘deber ser’, establecen no lo que es o existe en la naturaleza, sino los deberes
que obedecen a la razón moral. El deber ser, por tanto, es objeto de estudio de la Ética.